Consejos para desarrollar la autoestima de tus hijos

La autoestima es la valoración que uno tiene de sí mismo: interviene como un factor fundamental a partir de los 5-6 años, cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros padres, maestros o compañeros, y sienta las bases de la felicidad y el éxito. De ese modo, una autoestima positiva potenciará en el pequeño la confianza y el interés por intentar cosas nuevas; favoreciendo además conductas pro-sociales y responsables, mientras que una baja autoestima generará problemas en la escuela, y en muchos casos depresión, anorexia y drogadicción en el futuro.

En ese sentido, reforzar la autoestima de los pequeños es una tarea que los padres debemos realizar de forma activa, según algunos principios básicos a tomar en cuenta si queremos hacerlo correctamente, logrando así que nuestros hijos crezcan seguros de sí mismos y felices de lo que son. Sin embargo, siempre existen dudas acerca de cuáles serían los mejores consejos para promover una autoestima saludable desde la infancia.  

En las siguientes líneas te brindaremos las recomendaciones más innovadoras para desarrollar el amor propio y la confianza de los niños, a través de diversas estrategias que incluyen motivarlos a asumir riesgos y aprender de los errores, moderar nuestras felicitaciones para no inflar su autovaloración, o permitirles que ayuden a los demás y aporten en las decisiones familiares. ¡Conoce estos originales tips, a continuación!:

Proponles nuevas aventuras saludables

Es bien sabido que los padres sobreprotectores crían niños con baja autoestima, ya que no permiten que se expongan a situaciones nuevas con naturalidad, gracias a lo cual tampoco aprenden a conocer sus limitaciones, ni ponen a prueba sus habilidades para llevarlas más allá de sus límites. ¡Propón a tus pequeños nuevas aventuras dentro de un contexto saludable, donde deberás observar su desenvolvimiento sin intervenir en él!

Por ejemplo, anima a tu hijo a hacer un nuevo amigo, a probar una comida diferente o a practicar un deporte distinto. Existe la posibilidad de fracasar, pero cada error es un nuevo aprendizaje: debemos fomentar que los niños no perciban el error como una frustración sino como un reto. Se trata de un cambio de perspectiva que debemos implementar no solo en la vida de nuestros hijos, sino también (y para comenzar) en nuestra propia vida.

No exageres ni inventes tus felicitaciones

Una buena autoestima no es lo mismo que una autoestima inflada: los pequeños deben desarrollar un autoconcepto equilibrado y realista de ellos mismos. Por lo tanto, no debemos exagerar nuestras felicitaciones por sus logros, sino más bien resaltar con cariño sus buenos resultados producto del esfuerzo, sin necesidad de comprarle caros juguetes o de llevarlo a comer cada vez que alcance alguna meta.

Por otro lado, mentirle a tu hijo para no “hacerlo sentir mal” es en realidad más perjudicial que beneficioso: si le decimos que ha jugado un gran partido cuando sabemos que no es así, estaremos confundiéndolo y frustrándolo. Ante estos casos, el psicólogo educativo Bertrand Regader recomienda decirles: "Sé que no fue tu mejor partido, pero todos tenemos días malos. Estoy orgulloso de que no te hayas rendido, mañana seguramente lo harás mejor".

Que ayuden a los demás y opinen en la familia

Otra excelente alternativa para desarrollar la autoestima de los pequeños es a través de la acción solidaria: está demostrado que la autoestima de los niños crece cuando logran ver que lo que hacen es importante para otros, ya sea ayudando en casa, diseñando un proyecto de servicio comunitario en la escuela o haciéndole un favor a un hermano. Sentirse útil y valorado por los demás es la mejor forma de apreciarse a uno mismo.

Por otra parte, para sentirse valorados por su familia es necesario también escuchar las opiniones de los niños durante las decisiones diarias: ¿Qué piensa sobre un nuevo sofá para la sala? o ¿a dónde le gustaría ir de vacaciones? Inclúyelos en los debates e implementa alguna de sus sugerencias: se sentirán halagados y con una creciente confianza cada vez que los invites a participar en el mundo de los adultos.

Como vemos, existen diversos recursos que considerar al momento de ayudar a nuestros hijos a construir una autoestima saludable y equilibrada, convirtiéndose así en personas valientes para afrontar retos y conscientes de que el reconocimiento de sus limitaciones es el primer paso para llevar sus talentos al siguiente nivel. ¡Recuerda que el trabajo por unos niños felices y exitosos comienza en casa pero se consolida en la escuela!

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