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By Joanna Mazzini • April 26, 2018

¡10 maneras de demostrarle a tu hijo cuánto lo quieres!

Los niños que se sienten realmente amados son aquellos que prosperan, se sienten aceptados y apreciados por ser quiénes son exactamente. Pero ¡ojo! Estamos hablando de que nuestros hijos se sientan amados, no que lo sean, porque estoy segura que todos los papás aman a sus hijos pero no todos tienen la capacidad de demostrarlo. Nuestro trabajo como padres es aceptar quién es nuestro hijo, incluidas aquellas cosas que deseamos poder cambiar. Y no, ¡no es imposible! ¡¡¡Aquí te enseñamos 10 maneras para lograrlo!!!

  1. Tómate el tiempo para deleitar a tu hijo: El factor más importante en el desarrollo de tu hijo puede ser tu deleite en él. Pero, ¿cómo lograrlo? ¡¡¡Asegúrate de decirle a diario qué suerte tienes de llegar a ser su padre y que nunca podrías amar a nadie más de lo que lo amas!!!
  2. Haz notar a tu hijo, diciéndole las cosas en voz alta, para que se sienta visto: "¡Has estado trabajando durante mucho tiempo en esa torre!", “¡Qué bien lo estás haciendo!” "¡Te encanta estar en el agua!". "¡Eso te enoja tanto!". El objetivo es ayudarlo a saber quién es en realidad, a que reconozca lo que hace y cómo está reaccionando ante el mundo.
  3. Usa una mirada positiva: Cuando algo sobre el comportamiento de tu hijo no te gusta, recuerda que las debilidades son siempre la otra cara de las fortalezas de cada persona. Si tu hijo no puede controlar su ira cuando uno de sus hermanos lo molestan quizá ¿No es un luchador apasionado contra la injusticia? Trata de buscar el lado positivo de aquellas cosas malas, o por lo menos ¡inténtalo!
  4. Aprende a ver las cosas desde su perspectiva: Tal vez el comportamiento de tu hijo, en ocasiones, te fastidie y quieras castigarlo, pero ¿Por qué no mejor intentas conectarte profundamente con él? Para que de esa forma sienta que tu amor es indestructible a pesar de sus errores. Tu hijo debe saber y sentir que tiene a su lado una guía segura que estará siempre acompañándolo en todo momento.
  5. Empatiza: una vez que nuestros hijos ya no están siempre a nuestro lado se vuelve más complicado mantenerse conectado con ellos. Pero cada vez que tu hijo expresa algo, esa es una oportunidad para conectarse!!! Por eso, cuando le das la oportunidad para que exprese sus emociones, al mismo tiempo le estás dando la ayuda que necesita para aprender a manejarlas.
  6. Ayuda a que tu hijo aprenda a manejar sus desafíos sin etiquetas negativas: ¿Cómo? Obsérvalo y date cuenta si tiene ideas sobre cómo manejar sus obstáculos para que obtenga los beneficios de éstos pero no los inconvenientes. Cada niño necesita trabajar para desarrollar sus habilidades y aprender administrarlas. Intenta hacer la historia de tu hijo positiva y esperanzada. Eso puede ayudarlo a que sea más optimista sobre el manejo de lo que puede parecer un desafío desalentador. Asegúrate de dejar en claro que todos cambiamos, y que a medida que crecemos, nuestros cerebros crecen también, y es más fácil de manejarnos nosotros mismos.
  7. Recuerda que la mayoría de actitudes o comportamientos que no nos gustan como padres, son normales en el desarrollo de los niños: Actúan como niños porque ¡lo son! Y necesitan saber que no cometen errores porque son malos, sino porque son humanos y, en muchos casos, porque son niños: "Sé que no quisiste gritarle a tu amigo cuando te enojaste” Practiquemos algunas técnicas para calmarnos cuando te enojes”. ¡Muchas veces frases como éstas puedan lograr grandes cambios en el comportamiento de tu hijo! ¡Inténtalo!
  8. Hazte dueño de tus reacciones: A veces creemos que nuestros hijos deben cambiar, pero lo que molesta a uno como padre puede no molestar a otro. Por ejemplo, un niño con mucha energía podría encajar con ciertas familias pero por otro lado, agotar a otras. Casi siempre es nuestro propio estrés lo que nos hace reaccionar de manera exagerada. Por eso es recomendable que intentes expresar tus necesidades como afirmaciones de "yo" en lugar de crítica: "Veo que sientes ganas de dar un salto en este momento. Yo estoy cansada y el ruido es demasiado para mí. ¿No prefieres salir y jugar?”
  9. Mira en el espejo: A menudo, lo que nos vuelve locos acerca de nuestro hijo es algo que no podemos reconocer en nosotros mismos. Si pensamos que nuestro hijo es obstinado, es posible que deseemos ver contra quién está presionando. Se necesitan dos para tener una lucha de poder. Debemos esforzarnos para crecer como padres y como personas, de esta manera lograremos que nuestro problema con nuestro hijo se desvanezca.
  10. ¿Recuerdas cuando eras un niño?: y lo vulnerable que te sentías, ¿cuánto querías que alguien te viera y apreciara? Eso es lo que tu hijo quiere y sobre todo necesita. Tú juegas un papel importantísimo en su vida y debes entender que mientras más hables con tu hijo, más oportunidades tendrás de convertirte en su voz interior por el resto de su vida.

 

Si siempre estás preocupado que tu hijo no sea lo suficientemente bueno, harás que él  se preocupe también. Pero si lo aceptas tal y como es, lo ayudas a verse a sí mismo positivamente, estará por buen camino para aprender a manejar incluso los rasgos de carácter más desafiantes que pueda tener. Aún más importante, se sentirá apreciado por ser quién es.

¡Tu hijo tendrá un gran corazón, capaz de amar profundamente y sentirse amado a cambio...!